¿Verdad que el insomnio es justo lo opuesto al concepto de calidad de vida que persigue la quiropráctica?
Cada día somos más conscientes de la importancia de una vida saludable. Intentamos comer mejor y hacemos ejercicio. Lo tenemos ya interiorizado, ¿pero pasa lo mismo con el descanso?
Da la sensación de que estamos dejando de lado este problema tan común. Son muchos los que lo sufren, y quizás tú o alguien cercano a ti esté en ese porcentaje de gente a la que le cuesta horrores conciliar el sueño.
En nuestro post semanal te queremos hablar de todo lo que acarrea el tener insomnio y cómo la quiropráctica puede ayudarte a combatirlo.
Te lo contamos, pero empezando por el principio
El insomnio es la manera genérica por la que definimos cualquier trastorno del sueño.
Ya sea para iniciarlo, mantenerlo durante un mínimo adecuado de horas o conseguir una duración y calidad del sueño que pueda considerarse como descanso.
Y es que según la edad, la media de horas que hay que dormir al día es diferente. Pero siempre hay eso, una media de horas que hay que descansar.
España es un país trasnochador por excelencia. Lo refleja una investigación que destacaba que nuestra media estaba en algo más de 6 horas, destacando también que nos cuesta ser conscientes de las consecuencias que puede tener en nuestro cuerpo esta falta de sueño. Te contamos algunas.
Así nos afecta…
Sufrir este problema es una pésima noticia para nuestra calidad de vida. Ya que además de no descansar lo que necesita un ser humano, el insomnio afecta al humor, carácter y ánimo de las personas, por no hablar de los reflejos en nuestra cara o actividad laboral o social.
Incluso puede llegar a afectaciones más graves en personas de más de 65 años.
Está relacionado con un riesgo mayor de desarrollar hipertensión, diabetes, ansiedad, infartos, o incluso Alzheimer entre otros.
Y es que descansando adecuadamente se puede mejorar la resistencia física, la atención, el desarrollo muscular y la creatividad, protegiendo el corazón, controlando el azúcar en sangre y mejorando el sistema inmunológico.
Es por eso que hay que concienciar a la población que un problema como el insomnio puede comenzar como algo anecdótico y acabar en algo más grave.
Cómo la quiropráctica puede ayudarte con el insomnio
Normalmente los problemas de insomnio vienen derivados de un mal funcionamiento del sistema nervioso. Eso es lo que se trata en la quiropráctica, no el insomnio en sí.
Explicando este sistema, está dividido en dos partes: simpático y parasimpático.

Sin embargo, la principal diferencia reside en sus funciones: mientras que uno se encarga de activar nuestro cuerpo, el otro es el responsable de relajarlo y volver al estado natural del organismo. Este es el sistema nervioso parasimpático y es el relacionado con el sueño, ya que se activa con la digestión, el relax y el descanso.
Conocidos como freno y acelerador, la quiropráctica ayuda a equilibrarlos para que la persona sea capaz de disfrutar de un sueño reparador al caer la noche.
Y es que el no poder dormir indica disfunción en la habilidad de su cuerpo para adaptarse entre estos dos estados.
Al liberar el sistema nervioso este deja de estar alerta, no está comprimido, no está subluxado, está más relajado y la gente duerme mejor.
Hay ejemplos de personas que ante el estrés lloran, otros con un estrés similar ríen. Es porque el sistema nervioso está en alerta roja y la idea de la quiropráctica es liberar ese sistema nervioso para que note mejoría y se pueda dormir mejor.
Además de los cuidados y ajustes quiroprácticos, los consejos de un doctor en quiropráctica te ayudarán si sufres de insomnio.
No se debe dormir boca abajo; siempre de lado o boca arriba. Si es de lado con una almohada que ocupe el vacío de la cabeza al hombro, durmiendo con una almohada más ancha, y si es boca arriba con una almohada más fina.
Otros consejos que debes tener en cuenta
La quiropráctica puede ser de gran valía para combatir el insomnio, pero lo será más si se siguen unas mínimas reglas en el momento de irte a la cama.
Parecen sencillas, pero si repasas cómo son tus noches, es posible que no sigas algunas (o muchas) de ellas:
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Las mejores herramientas para un descanso perfecto: colchón y almohada
Lo decíamos arriba. El quiropráctico conocerá tu columna y sabrá recomendarte lo más adecuado para tus problemas.
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Dormir en una postura correcta
Es fundamental. Las malas posturas nos están causando complicaciones, que pueden derivar en subluxaciones. Dormir en una postura adecuada facilitará un buen descanso.
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Dejar la tecnología fuera de la habitación
Ya sean móviles, tabletas, ordenadores o televisores. Tienen que estar fuera de la habitación. Estar en la cama pendiente de alguno o varios de ellos hará que tu cuerpo no termine de desconectar y se siga estimulando el cerebro, produciendo un mal descanso. La habitación es para descansar.
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Mantener ciertos hábitos
Son hábitos básicos y sencillos pero que no siempre se llevan a cabo. Desde acostarte siempre que puedas a horas similares, haber hecho la digestión (hay que cenar pronto y ligero e irse a la cama con la digestión hecha) o dormir a una temperatura acorde al momento del año en el que se esté.
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Un ambiente relajado al acostarse
Hay que dormir con las luces apagadas para aumentar la relajación y no alterar el ritmo circadiano del hipotálamo. Además, acostarte encontrándote una habitación recogida y con la cama hecha hace que tengas un ambiente de armonía que te facilita el descanso.
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Los problemas, fuera de la habitación
Parece lo más básico, pero quizás se a lo más complicado. Tienes que intentar desconectar de todos los problemas que te rodean o, como se suele decir, “te quiten el sueño”. Leer un libro o una revista o tomarte algo caliente suele ayudar en esta desconexión.
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Soluciones naturales que ayudan a conciliar el sueño
Puedes acudir a una herboristería y adquirir productos naturales que te van a ser beneficiosos para ayudarte a conciliar el sueño. Hay muchos remedios como la valeriana, la manzanilla, el hinojo, etc. La solución no es tomar pastillas sino encontrar la causa del insomnio y solucionarla.
La ecuación está clara si sufres de insomnio. Recibir unos cuidados quiroprácticos y seguir unos consejos básicos a la hora de irte a la cama te darán el resultado esperado.
Así que no lo dudes.
Si sufres de insomnio, prueba con la quiropráctica y no tardarás en ver una gran mejoría

