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Cuidar la columna de los niños desde pequeños debería formar parte de sus hábitos de salud, igual que cuidar sus dientes.

Desde que nuestros hijos son pequeños les enseñamos algo que hoy nos parece completamente normal: hay que cuidar los dientes todos los días.

Les enseñamos a cepillárselos, controlamos lo que comen y los llevamos al dentista periódicamente. Y lo hacemos aunque no tengan ningún dolor.

No esperamos a que aparezca una caries para empezar a preocuparnos.

Pero hay otra parte de su cuerpo que también les acompañará durante toda su vida y a la que muchas veces prestamos mucha menos atención: su columna vertebral.

Una sola columna para toda la vida

Hay una diferencia importante.

🦷 Un diente que se deteriora puede tratarse, repararse y, si algún día fuera necesario, incluso sustituirse.

Nuestra columna no puede sustituirse.

Es la misma columna que nos acompaña cuando empezamos a caminar, cuando vamos al colegio, cuando hacemos deporte, cuando empezamos a trabajar y cuando llegamos a mayores.

Por eso, en nuestra familia siempre hemos intentado transmitir a nuestros hijos que cuidar la columna no debería empezar solamente cuando algo duele.


🎥 Cuidar la columna también durante las vacaciones

Incluso estando de vacaciones, cuidar la columna de mi familia sigue formando parte de nuestra vida.

Desde que mis hijos eran pequeños, siempre he revisado su postura y su columna y, cuando lo he considerado necesario, los he ajustado.

Hoy ya son adultos, pero esta costumbre continúa. Como podéis ver en este vídeo, las vacaciones tampoco son una excepción. 😊

No esperamos necesariamente a que aparezca una molestia. Para nosotros, cuidar la salud significa también prestarle atención cuando nos encontramos bien.

Es la misma filosofía que hemos seguido siempre en casa: cuidar hoy lo que queremos conservar sano durante toda la vida.

Cuidar la columna de los niños en la vida moderna

Los niños de hoy viven de una forma muy diferente a como vivíamos nosotros. La tecnología, las horas sentados y la reducción del movimiento forman parte cada vez más de su día a día.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los niños y adolescentes de 5 a 17 años realicen una media de al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa.

📱 Móviles y tabletas.

💻 Ordenadores.

🎮 Videojuegos.

📚 Muchas horas estudiando sentados.

🎒 Mochilas.

Y, al mismo tiempo, en muchos casos menos movimiento durante el día.

Después llega la adolescencia, la universidad, el trabajo, muchas horas delante de una pantalla, conducir, viajar…

Nuestra columna tiene que adaptarse continuamente a todo ello.

Por eso es tan importante enseñar desde pequeños hábitos sencillos:

🚶 Caminar y moverse todos los días.

🏃 Practicar actividad física.

📱 Hacer descansos cuando pasamos mucho tiempo delante de una pantalla.

🧍 Ser conscientes de nuestra postura.

😴 Dormir y descansar adecuadamente.

Y, sobre todo, comprender que la salud es algo que cuidamos cada día, no solamente cuando aparecen molestias.

👀 Algunas señales que los padres pueden observar

A veces basta con mirar a nuestros hijos con un poco más de atención.

¿Notas que un hombro está habitualmente más alto que el otro?

¿Parece que mantiene la cabeza inclinada o girada hacia un lado de forma persistente?

¿Observas una asimetría clara en su postura cuando está de pie o camina?

Estas observaciones no significan necesariamente que exista un problema, pero si son persistentes merece la pena que sean valoradas por un profesional sanitario cualificado, especialmente durante las etapas de crecimiento.

No hace falta esperar a que el niño diga que le duele algo para prestar atención a cambios evidentes en su postura.


🎥 Una costumbre que continúa cuando crecen

Una de las cosas que más me gusta es comprobar que aquellos niños cuya columna cuidaba desde pequeños hoy son adultos activos que siguen dando importancia a su cuerpo y a su salud.

Para mí, ese es el verdadero objetivo: no crear miedo ni estar constantemente buscando problemas, sino enseñar a nuestros hijos a conocer su cuerpo, mantenerse activos y asumir responsabilidad por su propia salud.

❤️ Si conseguimos transmitirles ese hábito desde pequeños, es un aprendizaje que pueden llevar consigo durante toda la vida.

¿Por qué esperamos a que algo duela?

Durante mucho tiempo hemos asociado el cuidado de la espalda con el dolor.

“Me duele la espalda, voy a hacer algo.”

“Me duele el cuello, voy a revisarlo.”

Pero con los dientes pensamos de otra manera.

Nos cepillamos los dientes hoy pensando en conservarlos sanos durante muchos años.

¿Por qué no aplicar también esa filosofía a nuestra columna?

No esperamos a tener una caries para empezar a cepillarnos los dientes.

Del mismo modo, podemos adoptar hábitos saludables para nuestra columna mucho antes de que aparezcan molestias.

Cada persona y cada edad son diferentes

Esto no significa que todos los niños, padres o abuelos necesiten exactamente el mismo cuidado.

Todo lo contrario.

Cada etapa de la vida es diferente y cualquier valoración debe adaptarse a la edad, las circunstancias, la actividad física y las necesidades individuales de cada persona.

Lo importante es desarrollar una cultura familiar en la que movimiento, postura y cuidado de la columna formen parte de una vida saludable.

Cuidar la columna de los niños: un hábito para toda la vida

Como padres intentamos dar a nuestros hijos las mejores herramientas posibles para su futuro.

Cuidar la columna de los niños es también enseñarles a responsabilizarse de su salud y de su cuerpo desde pequeños.

Les enseñamos a cepillarse los dientes.

Les enseñamos a comer bien.

Intentamos que hagan deporte.

Les hablamos de la importancia de dormir.

Quizá también deberíamos enseñarles desde pequeños a prestar atención a algo que les acompañará absolutamente todos los días de su vida:

su columna vertebral.

Porque tenemos muchos dientes…

pero una sola columna para toda la vida.


¿Ves un hombro más alto que el otro? ¿Mantiene habitualmente la cabeza inclinada hacia un lado? ¿Has observado alguna asimetría en su postura?

No se trata de buscar problemas, sino de prestar atención a las señales que nos da el cuerpo y fomentar buenos hábitos desde pequeños.

👨‍👩‍👧‍👦 ¿Hace cuánto que no revisáis vuestra columna en familia?

Si quieres conocer mejor la postura y el funcionamiento de la columna de tus hijos —o de toda la familia—, podemos realizar una valoración individual y orientarte según las necesidades de cada uno.

📲 Pide tu cita en Centro Quiropráctico Rocafort o Alameda Quiropráctica.

👉 Contacta con nosotros por WhatsApp o llámanos y reserva vuestra revisión.

Porque tenemos muchos dientes…

pero una sola columna para toda la vida.

¿Y en tu familia?

Esta semana te propongo algo muy sencillo.

Observa cómo se sientan tus hijos, cuánto tiempo pasan delante de una pantalla, cuánto se mueven y qué hábitos posturales están aprendiendo.

No se trata de buscar problemas.

Se trata de empezar a crear hábitos de salud que puedan acompañarlos durante toda la vida.

📍 Centro Quiropráctico Rocafort & Alameda Quiropráctica

Si quieres conocer mejor el estado de tu postura y tu columna o la de tu familia, puedes ponerte en contacto con nosotros.

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