Éste 1 de septiembre celebramos un aniversario muy especial: hace exactamente 20 años que Toñi comenzó a trabajar conmigo. Esta celebración representa también una historia de confianza y de quiropráctica para toda la familia.
Fue el 1 de septiembre de 2006. Desde entonces, ha estado siempre a mi lado, acompañándome en el crecimiento de nuestros centros y ayudando a cuidar a miles de personas. Toñi es mucho más que una compañera de trabajo: es mi mano derecha.
Siempre está ahí, ayudándome, organizándolo todo y, como digo muchas veces en broma, ¡soportándome también!
Y hay algo de lo que me siento especialmente orgulloso: en 20 años nunca nos hemos enfadado. Naturalmente, hemos vivido días intensos, momentos de mucho trabajo y numerosos cambios, pero siempre hemos mantenido el respeto, la confianza y el mismo compromiso con las personas que acuden a nuestros centros.
Veinte años cuidando a las familias
Durante estas dos décadas, no solamente hemos visto crecer las clínicas. También hemos visto crecer a muchas de las familias que confían en nosotros.
Y eso incluye a la propia familia de Toñi.
Sus hijos, Aitana y Eric, eran pequeños cuando empecé a ajustarlos. Con el paso de los años, los he visto crecer, cambiar y convertirse en los jóvenes que son hoy.
El viernes pasado tuve la oportunidad de volver a ajustarlos y grabamos unos pequeños vídeos. Al verlos, pensé en todo el tiempo transcurrido y en el verdadero significado de ofrecer quiropráctica para toda la familia.
AJUSTANDO A AÏTANA
Aitana, recibiendo su ajuste quiropráctico
AJUSTANDO A ERIC
Eric, durante su ajuste quiropráctico
Quiropráctica para toda la familia y durante toda la vida
Cuando hablamos de cuidar la columna, muchas personas piensan únicamente en acudir al quiropráctico cuando sienten dolor o cuando algo les impide realizar su vida con normalidad.
Sin embargo, nuestra visión es más amplia.
Al igual que cuidamos nuestros dientes durante toda la vida, también podemos prestar atención a nuestra columna, nuestra postura y nuestra movilidad desde pequeños. No tenemos que esperar necesariamente a encontrarnos mal para empezar a cuidar nuestro cuerpo.
La quiropráctica para toda la familia busca acompañar a cada persona en las distintas etapas de su vida. Las necesidades de un niño no son las mismas que las de un adulto, un deportista o una persona mayor, pero todos dependemos de una columna móvil, equilibrada y capaz de adaptarse a nuestra actividad cotidiana.
Aitana y Eric son un bonito ejemplo de esa continuidad. Los ajusté cuando eran pequeños y continúo haciéndolo ahora que han crecido.
Para mí, esto representa uno de los aspectos más gratificantes de mi profesión: no solamente atender a una persona en un momento concreto, sino poder acompañarla a ella y a su familia a lo largo de los años.
Gracias, Toñi
Hoy quiero utilizar este espacio para agradecer públicamente a Toñi todo lo que ha aportado durante estos 20 años.
Gracias por tu lealtad, tu paciencia y tu compromiso.
Gracias por estar siempre a mi lado, por conocer a nuestros pacientes, por recibirlos con cercanía y por ayudar a que nuestros centros sean lugares humanos y familiares.
Y gracias también por confiarme durante tantos años el cuidado de Aitana y Eric.
Esta historia representa perfectamente lo que queremos que sean nuestros centros: lugares donde practicamos una quiropráctica para toda la familia, donde las personas se sienten escuchadas y donde la confianza puede continuar de una generación a otra.
¡Feliz 20.º aniversario, Toñi!
Esperamos poder seguir compartiendo muchos años más, cuidando juntos a las personas y a las familias que depositan su confianza en nosotros.
¿Quieres cuidar también tu columna y la de tu familia?
Si deseas saber cómo podemos ayudarte, ponte en contacto con nosotros. Primero queremos escuchar qué os ocurre y conocer vuestras necesidades para orientaros de manera personalizada.
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