El simple hecho de pensar que puedes hacer una cosa, por imposible que pueda parecer, va a hacer que te sea muchísimo más fácil conseguirlo. ¿Por qué? Porque si estás convencido de que puedes lograrlo, todas las barreras desaparecerán. Pensar en positivo ya es un gran paso.
Si le decimos a alguien que no lo puede lograr, probablemente ni lo intente. En cambio, cuando no existe ese pensamiento, esa idea negativa, se traspasan todos los límites y se consiguen metas inalcanzables. Lo imposible se hace posible.
Otras veces es por miedo a fracasar, por temer que no se es capaz de conseguir. La incertidumbre, la inseguridad en las personas, hace que ni siquiera se intente. Y si no se intenta, no se hace. Es la única manera en que algo resulte imposible.
Por eso es tan importante mantener una actitud positiva ante los retos, alejar pensamientos negativos y dejar que la positividad fluya. Pero para un ejemplo, un botón. Veamos estos dos casos:
Caso 1: No hay nada imposible
Todos conocemos a alguien que siempre está sonriendo, que cree que no hay nada imposible en esta vida. Esa persona que todo lo que se propone lo consigue. No es que haya alguien que le vaya allanando el camino y le ponga las cosas fáciles. Es que su actitud hace que intente cualquier cosa, por imposible que parezca, y pone todo el empeño para lograrlo. Habrá veces que fracasará, por supuesto. Pero no es un fracaso, es un intento más. Y otras veces conseguirá sus objetivos.
Caso 2: Nada le va a salir bien
Y luego están esas personas que directamente cree que no lo va a conseguir, bien porque no se le da bien hacer eso, bien porque cree que es muy difícil, o imposible. Y el simple hecho de pensar así, hace que ni lo intente. ¿Lo conseguirá? ¿Crees que va tan siquiera a intentarlo?
Por lo tanto, el mismo reto para estas dos personas, va a tener un desenlace totalmente diferente aun siendo igualmente capaces de llevarlo a cabo. La misma situación va a terminar con finales totalmente distintos. Porque en el caso 1, esa persona va a mover cielo y tierra por conseguir sus objetivos, romperá todos los límites para hacerlo. Pero en cambio, la persona del caso 2, directamente no lo va a ni a intentar: los pensamientos negativos harán que crea que es algo inalcanzable, y por lo tanto, ¿para qué va a hacer nada?
Siempre en positivo
Así que, nuestra primera tarea es saber identificar tanto los pensamientos positivos como los negativos. Y aunque no seamos responsables de esos pensamientos negativos de forma conscientes, nuestro trabajo será localizarlos para cambiarlos. Siempre en positivo, recuerda.
“Si hubiera ido, ahora ….” “Si no le hubiera dicho nada, no se habría enfadado” , “Si me hubiera levantado más temprano, me habría dado tiempo”. Mensajes que nos decimos constantemente pero que no tienen ningún sentido. Porque son condicionales que no podemos cambiar. No te has levantado más temprano, al menos hoy, no lo podemos cambiar, por lo tanto, en vez de lamentarnos, lo que debemos hacer es cambiar el chip: “hoy me he levantado a x hora y no me ha dado tiempo a terminar. Así que mañana me levantaré más temprano, lo haré más rápido, y podré terminarlo.
Mensajes negativos comunes en la gente:
Totalitarios:
Pensar que todo es blanco o negro, todo o nada, siempre o nunca. Es un pensamiento muy común que debemos empezar a eliminar de nuestra cabeza. No conocemos todas las variables, ni a todo el mundo, para enmarcar nuestros pensamientos en esas totalizaciones.
Generalizar:
Partiendo de algún hecho muy concreto, pensar que todas las situaciones van a ser de la misma manera, generalizar ese hecho aislado.
Leer el pensamiento:
Creer que los demás piensan de nosotros es otro pensamiento negativo común (piensan que soy así, o creen que no lo voy a conseguir…)
Minimizar las cosas:
Minimizar nuestros logros pensando que cualquiera lo hubiera conseguido. Pues ¿sabes qué? Que tú lo has conseguido, y el simple hecho de intentarlo, ya es un gran paso, así que en lugar de pensar que cualquiera puede hacerlo, alégrate de haberlo alcanzado o superado.
Adivinar el futuro:
Creer que va a ocurrir de determinada manera cuando no sabemos cómo va a ser. Si ya de antemano pensamos que no va a funcionar o que no lo vamos a conseguir nos lleva directamente a no intentarlo. Pero, ¿acaso sabemos lo que va a pasar si lo intentamos? Desde luego si no lo intentamos seguro que no lo conseguiremos.
Hacerse la víctima:
Dramatizar las situaciones convirtiéndote en la víctima. “No encuentro las llaves, es la vejez”. No hay relación entre no encontrar las llaves y que la causa sea que nos estamos haciendo mayores, sin embargo, de tanto decírnoslo, nos lo creemos. Hay que ser más positivo.
Echarte siempre la culpa:
Pensar que tus acciones van a desencadenar una reacción negativa y sea tu culpa.
Descartar lo positivo:
Cuando los pensamientos negativos eliminan por completo todo pensamiento positivo. Por muchas cosas buenas que nos están pasando, solo somos capaces de ver las malas.
Formas de evitar los pensamientos negativos
Es fundamental localizarlos, y una vez que sabemos qué tipo de pensamientos no nos benefician, no pasarlo por alto.
Medita:
No lo dejes correr. Párate un momento y analízalo. Tienes que darte cuenta de cómo es la realidad. Replantearte las cosas hará que ante cualquier reto nuevo evites pensar que no puedes hacerlo.
Vive el presente.
Puede que en el pasado pasaran ciertas cosas que crees que pueden mejorar. Pero hoy es hoy, y tu no eres la misma persona hoy que ayer, porque llevas a tus espaldas muchas experiencias que harán que tus decisiones no sean las mismas, por lo que, aunque en el pasado no lo consiguieras, te sirven de aprendizaje para que hoy no cometas los mismos errores y ser más positivo.
Responsabilízate de tus actos
Asumir responsabilidades y afrontarlas es un gran paso. Vivir echando la culpa a los demás es querer excusarse de todo y denota falta de madurez. Al responsabilizarte de tus actos hace que seamos más conscientes de nuestros errores y que podamos evitarlos en futuras situaciones.
Cuidados quiroprácticos
Un sistema nervioso equilibrado es fundamental para conseguirlo. Los cuidados quiroprácticos te ayudan a equilibrar tu columna y con ello, tu sistema nervioso se verá gratamente beneficiado.
Una vez seas capaz de dominar todos esos pensamientos negativos, los positivos estarán en tu mente de forma natural, sin esfuerzo. Una vez dejes entrar todos los pensamientos positivos a tu cabeza, te será más fácil hacer las cosas, ser feliz, ver el lado bonito de las cosas, disfrutar de cada segundo, de cada instante de tu vida.
La mente es muy poderosa y nos hace hacer cosas increíbles. “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo” ¿Te suena? Esta frase no es más que todo lo que te estamos diciendo. Tu eres la única persona que se pone o se quita las barreras. Quiérete, abre las alas y vuelva, vuela alto. Ser positivo es más fácil de lo que parece.
Centros quiroprácticos en Valencia y Rocafort de Richard Millo
Richard Millo siente pasión por la quiropráctica. Cree en lo que hace y su único objetivo en la vida, su misión como Doctor en Quiropráctica, es ayudar a la gente a entender que la salud viene de dentro. Que tenemos una inteligencia innata y su trabajo es liberarla. Ayudar a nuestro cuerpo a que sea él mismo el que nos cure.
Te invitamos a que vengas al centro quiropráctico en Valencia o Rocafort a conocer a Richard Millo para que te haga una revisión completa y te asesore de la forma más profesional con sus 31 años de experiencia y así garantizar el bienestar de tu salud y la de tu familia.
Si quieres ver los testimonios de alguno de nuestros pacientes, no dudes en visitar nuestro apartado de testimonios en nuestra web o si prefieres, puedes visitar nuestro canal de Youtube. Tenemos testimonios muy impactantes de gente con fibromialgia a la que la quiropráctica le ha cambiado la vida, como fue el caso de Elena.
También estamos en Instagram y Facebook. Queremos veros en estas redes y que nos contéis y comentéis vuestra experiencia, si hacéis deporte, si lleváis una vida sana y saludable y qué es lo que más valoráis de esta filosofía de vida que es la quiropráctica.
Pide cita hoy mismo, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Te esperamos en nuestro centro quiropráctico de Valencia o Rocafort.
Esta web utiliza cookies para su correcto funcionamiento y análisis. Al aceptar, permites el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos.
Más información