Esta semana queremos hablarte de otro concepto relativamente nuevo que igual no conoces. Es lo que se llama doomscrolling
Porque como ya te contamos hace algunas semanas con el tech neck, toca otro concepto relacionado con las nuevas tecnologías y la situación que estamos viviendo y que es muy posible que ya forme parte de tu día a día.
Con este post queremos desgranarte todos los que tiene que ver con el doomscrolling.
¿De dónde viene?
Hay que partir de la base de que todo lo que estás viviendo en estos últimos meses te han llevado a un uso excesivo del contenido online como fuente principal de tu información.
Seguro que desde los meses de confinamiento sientes como una imperiosa necesidad de consumir contenidos durante gran parte del día.
Al echar la vista atrás hacia esas fechas en las que tenías que estar en casa, te ves a ti mismo deslizándote todos los días por los “feeds” (o muros) de tus redes sociales en tu dispositivo.
Y seguro que no buscabas nada en concreto, pero te informabas. Y lo hacías sin parar de noticias sobre el coronavirus y contenidos frustrantes. Eso que estabas y posiblemente sigas haciendo es lo que se conoce como doomscrolling (o doomsurfing).
La palabra doom se puede traducir como muerte o fatalidad, mientras que el scrolling es la acción de desplazarnos hacia abajo en nuestros dispositivos.
De ahí viene el concepto doomscrolling, que incluso se está añadiendo a los principales diccionarios ingleses. Y lo que es peor, podría estar afectando a tu salud mental.
¿Por qué lo utilizas?
Aunque parezca que no, estás siempre expuestos a este problema.
Es complicado poner un límite entre la información que recibes de la llamada “normal” y el doomscrolling.
Si por ejemplo estás buscando información diaria sobre temas relacionados con el Covid-19 y una vez que la has leído sigues buscando contenido relacionado pero que no te afecte directamente, sí, estás pasando. Estás haciendo doomscrolling.
Porque lo peor es que hay datos que destacan el constante crecimiento del doomscrowling. Cada vez hay más tendencia al catastrofismo.
Cada día son más los bulos con los que nos encontramos relacionados con la Pandemia. Y no, no te están haciendo nada bueno.
Sin llegar a ser un experto en la materia seguro que sabes que los bulos casi siempre radicalizan el mensaje.
Esta mezcla de morbo y la idea de que el ser humano se siente más seguros si recibe más información es la que está generando este tipo de navegación en tus dispositivos móviles.
Lo peor, con el paso de las semanas está llegando a convertirse en un problema compulsivo.
¿Cómo te afecta?
El ser humano suele procesar los datos negativos más rápido y más detenidamente que los positivos, además de recordarlos durante más tiempo.
El cerebro tiende a actuar en consecuencia, asociado al instinto que tenemos de supervivencia.
La necesidad de averiguar más sobre posibles amenazas es lo que nos lleva a tener predilección por las noticias negativas o buscar o compartir lo catastrófico en redes sociales como Facebook o Twitter, que además estás viendo en televisión y en las noticias.
Porque las nuevas tecnologías no están sino aumentando esa tendencia al morbo.
Ya sea Google o Facebook, se mueven por algoritmos que te suelen ofrecer aquello que sueles buscar más a menudo. Es por eso que si buscas o haces click en noticias negativas, estas son las que se te van a mostrar.
De este modo eres carne de cañón para diferentes patologías. Hay estudios que destacan que el uso reiterado de las redes sociales puede llevar a problemas como ansiedad o estrés.
Las redes sociales se crearon para que hubiera más interacción entre las personas, estaban pensadas para un uso separado de la reacción emocional, pero más bien está ocurriendo lo contrario, te están llevando al doomscrolling.
¿Cómo combatirlo?
La respuesta sería sencilla en una manera ambigua.
Deja las redes sociales, sal a la calle, anda, respira aire puro, pasa tiempo con la familia y deja de lado la cantidad de noticias negativas que nos acompañan día tras día.
Pero ponerla en práctica no parece tan fácil. Muy pocos son capaces de ese cambio radical, por lo que siempre es más recomendable hacerlo poco a poco.
Algunos consejos…
- El móvil o cualquier otro dispositivo no le puede quitar tiempo a lo importante de la vida como es la familia, el descanso, el tiempo libre e incluso el trabajo.
- Controla las horas de uso de tu teléfono. Si eres capaz de hacerlo, seguro que le encontrarás el lado positivo a las redes sociales. Hay además aplicaciones que te pueden ayudar a hacerlo.
- Evita el contenido negativo, busca el contenido alegre. Rompe con el círculo de negatividad en el que se han convertido las redes sociales.
- No acudas a las redes sociales si estás enfadado, estresado o te sientes con ansiedad. Entonces eres carne de cañón para caer en el doomscrolling y “alimentarte” solo de contenido negativo.
Te estamos ofreciendo algunas claves que te pueden servir para ir dejando de lado poco a poco el doomscrolling. Pero son solo algunas de muchas. Cualquier actividad que te saque una sonrisa y te haga desconectar podría estar en esta lista.
Pero si sientes que todo este contenido negativo ya te ha vencido la batalla y ves como lo estás pagando en forma de estrés, ansiedad o insomnio, no te preocupes.
La quiropráctica te puede ser muy beneficiosa. Su ayuda te vendrá de maravilla para aprender a relajarte y apreciar las cosas positivas de la vida, que son muchas.
Es por eso que si lo necesitas, no dudes en dar el paso